Bitácora de Imaginarium #1 – La disciplina artística de escribir – Parte 1
Escribir es un arte, y también una disciplina que requiere, para mí, necesita una base sólida de constancia para ver resultados.

Un viaje épico lleno de aventura, fantasía y desafíos. Una guardiana que anhela ir más allá de los confines de su tierra para descubrir el mundo y, de hecho, lo hace. Pero cuando descubre que le han ocultado una parte clave de su origen, su aventura será muy diferente de la que siempre soñó.
Vamos a centrarnos en las profundidades de la Selva de Hurum, más precisamente en una zona donde los árboles son tan altos y frondosos que apenas dejan pasar la luz del sol. Pero si se están imaginando un lugar lúgubre, tenebroso y lleno de peligros, permítanme cambiarles por completo esa imagen.
La vida en el interior de la selva se manifiesta con una diversidad tan amplia de formas, tamaños y colores, tanto en su flora como en su fauna, que la vuelve hipnótica y fascinante. Y si seguimos la corriente de su río principal, llegaremos al epicentro de la Selva; llegaremos a la Laguna Virinea, asentamiento de los virnos.
Y es en este asentamiento, en la noche de Pirayasi que, vestida con sus prendas ceremoniales bordadas por su madre, sobre una balsa tallada por las mismas manos de su padre, en la segunda fila de barcas que se disponen en círculo alrededor del antiguo chamán, nuestra protagonista oye vagamente las palabras que el sabio recita, porque en su cabeza, ya proyecta el momento en el que el Guardián la Selva de Hurum, el gran Dragón de Luna, el Ludra, la elija a ella de entre los treinta y seis voluntarios.
Los tambores suenan, las llamas del fuego se avivan, el chamán aguarda en silencio con los ojos cerrados.
Y luego, silencio.
¡Splash!
Una balsa se da vuelta, un chapoteo violento que se aleja del círculo de balsas. Nadie se atreve a mirar, ni a emitir el más leve sonido, ni a moverse de su lugar.
Calma nuevamente y el chamán da la orden de que todos regresen a sus casas con sus familias. Pero hay un padre, una madre y un hermano que se quedarán contemplando la barca, dada vuelta, en el centro de la Laguna.
Tal como habrán sospechado, Narë, nuestra protagonista, ha sido elegida por el Ludra, el gran Dragón de Luna, para encomendarle un viaje hacia la majestuosa montaña Azul, al otro lado del continente.
El entusiasmo de Narë por descubrir el mundo más allá de las fronteras de Hurum crece cada día que pasa en la cueva del Dragón, entrenando, estudiando y preparándose para el viaje.
Hasta que el Ludra finalmente le revela el propósito de su viaje: deberá llevar uno de sus ojos y depositarlo, junto con los otros artilugios de otros guardianes, en el interior de la montaña Azul; solo así podrá el Dragón responder al llamado de su madre lunar y regresar a su hogar. De no lograrlo, Jahuarä, el devorador de lunas, tomará el alma vagabunda del Ludra y la corromperá. Y si eso llegase a pasar, Narë no tendrá un hogar al que ella misma pueda regresar.
Ah, y un detalle más: Narë, que dedicó su vida, junto a sus hermanas virnas guerreras, a proteger al mismísimo guardián de su pueblo y de sus tierras, tendrá que matarlo con sus propias manos.
Lejos de ser la aventura que se imaginó toda la vida, Narë deberá emprender un viaje a tierras desconocidas que sólo ha visto en mapas, lidiar con criaturas que jamás creyó que existiesen realmente y demostrar sus habilidades de guerrera cuando descubre que, en una de sus paradas, pierde el Ojo del Ludra.
Desesperación. Culpa. Incertidumbre. Pánico. Euforia. Adrenalina.
Son solo algunas de las emociones que nuestra protagonista atravesará en esta primera parte de su viaje.
Porque enterarse de que ella misma también es hija de la Luna, cargar con el peso de haber matado no solo al guardián de su pueblo sino también a su hermano, intentar recuperar su Ojo en una tierra de demonios y liderar un ejército de tres reinos para conseguirlo (todo esto mientras intenta descubrir quién es realmente) es solo el inicio de esta historia.
Escribir es un arte, y también una disciplina que requiere, para mí, necesita una base sólida de constancia para ver resultados.
Damos un vistazo a la primera parte del primer libro de este proyecto. Un viaje épico lleno de aventura, fantasía y desafíos.
Un imperio de aventuras y mundos que se extienden más allá de los límites de la realidad.